(escrito el 6 de Noviembre de 2007, publicado el 11 de Diciembre de 2008) Cuando ya no éramos tan pequeños y nos salió un poco de bigote y alguna espinilla y se nos quitó la cara de niño pero no la de tonto, nos hicimos socios. Hasta entonces comprábamos las entradas infantiles por cien pesetas en la...